martes, 2 de noviembre de 2010

27

Quise justificarme de alguna manera. Era tarde y lo sabía, ningún pretexto valía ante la mirada inefable del reproche. Siempre he intentado evitar los "peros", siempre hago lo indicado. Esta vez, las dos circunstancias eran dignas acciones del ser y yo, entre ambas, Fucilado.

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