El dinero no me sobra, creo que a nadie realmente. Dado que me gusta la idea de un destino bohemio y artístico, no debo hacerme a la idea de terminar mis días amasando fortunas. Al menos, no es mi interés. Y da igual, tengo mis historias para que acompañen el final de mi vida, quizá a mi lado a una mujer formidable.
Historias por galletas, cada vez más escasas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario