miércoles, 1 de febrero de 2012

Decálogo para el escritor sin ideas

1. Cuando no tenga un qué para contar busque un cómo grandilocuente y explique como funciona en tantas cuartillas como le sea posible.

2. En el caso de carecer de cómo pero poseer un qué escribalo en el papel más pequeño que encuentre y con la menor cantidad posible de palabras. Hecho esto entrégueselo a una persona de confianza, de ser posible alguien a quien le interese su vida, luego espere su reacción. En la mayoría de los casos obtendrá una pregunta del corte: ¿Qué es esto?. En tal caso usted se verá obligado a contar su qué de alguna forma. Si la reacción es un: "gracias" o lo ignoran, comience de nuevo.

3. Sí no aplica para ninguno de los dos puntos anteriores pruebe lo siguiente: escriba tres palabras que no tengan sentido (Jabón, peine, bolsa de valores), luego escriba una frase sin pensarla dos veces: (esta corbata me aprieta la pierna). Relacionelo todo utilizando signos de puntuación, pronombres, preposiciones  y -si lo desea- conjunciones. Con tal batiburrillo obtendrá un qué y en la medida en al que utilice más preposiciones para hilvanarlo todo logrará un mejor cómo.

4. No publique ningún escrito que haya nacido de improvisaciones. Es mejor que se libere de presiones y se deje ir, sin pensar de antemano la reacción de los lectores. Recuerde que la lógica retrasa la producción, así que no piense, sólo hágalo y luego júzguelo.

5. Escriba por escribir, pero bótelo a la basura. Sí algún familiar lo lee es un problema, si a su familiar le gustó es por qué lo está haciendo mal. En tal caso vuelva al punto uno o simplemente ignore este decálogo.

6. Creé un personaje, lo más parecido a usted, llévelo al éxito, subale el ego. Luego matelo.

7. Escriba basura, luego bótela.

8. Escriba basura, luego publiquela.

9. De su experiencia ejecutando el punto siete y el ocho tendrá un nuevo qué. A fuerza de escribir tanta basura habrá alcanzado un nuevo cómo.

10. Busque entre sus escritos algo que no haya publicado. Relealo, cambie palabras, ponga más comas, juegue al peluquero. Bótelo.

11. Busque entre sus escritos algo que no haya publicado. Relealo, cambie palabras, ponga más comas, juegue al peluquero. Regalelo.

12. Lea buena literatura antes de comenzar de nuevo.

1 comentario:

  1. Me temo que escriba lo que escriba, acabará en la basura, jaja.

    ¿Qué más te voy a contar? Los veinte años de tu profesor en Madrid son más que toda mi vida, pregúntale a él, seguro que es más interesante. De todos modos, aquí me tienes, para aburrir cuando sea necesario, jeje.

    Un saludo:

    V

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