jueves, 4 de febrero de 2010

Sombra mía


sombra mía, escucha

no recibas más que tiempo o azucena

frutos con olor a sangre, sudor o lucha

lágrimas con tinte de sonrisa o pena.


Sombra mía, mira

como creces con las horas

desde los rayos de sol que suelen trinar

hasta las nubes de sangre que mueren solas.


Sombra mía, gusta

de las dulces mieles de la fortuna

o las tristes hieles de la vida injusta

del milagro de la vida, de la muerte oportuna.


Sombra mía, abrazame

no me dejes ir

por siempre ámame

que yo, no te permitiré partir...



2 comentarios:

  1. Un poema antes de entrar a clase, lso rpados de la U me inspiran mucho al parecer.

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  2. Qué bonito, Pablo...
    He de sonar repetitiva, pero me llega una dulzura inmensa de cada poema, la dulzura que te otorgan a ti las sombras.

    Muchos besos:

    V

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