sábado, 13 de febrero de 2010

Cuando te encuentro de pronto


perdido en mí

en tiempos infames

repasaba las horas sin interés,

sacudía las noches sin añoranzas.


Es cuando caminando por la vera del viento

te encuentro de pronto,

tan sin igual y enigmática, dulzura que troca los astros

ya nunca más murió el día.


La luna remplazaba el sol,

en medio de un haz de luz tu rostro

siempre fresco se cruzaba con el mío,

te miraba y sólo encontraba palabras para recordar.


Cuando te encontré de pronto desperté de un sueño,

con una sonrisa colgada del rostro

me doy cuenta que sigues ahí

perdido en tus ojos tan solo reí.

1 comentario:

  1. Pues continua riendo, Pablo... qué es muy bonito ver sonrisas y que la felicidad inunda el alma.

    Ojalá te sientas así, de veras.

    Un abrazo:

    V

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