domingo, 15 de agosto de 2010

CRA Competencia regional de abrazos...

Hacía calor, estaba nublado, caían las flores del guayacán rosado, enarboladas por casi tres meses. Nada más importaba ya. El señor Barrena, amante de las competencias absurdas, había comprado el coliseo central del pueblo. Según él, quería sentirse joven otra vez, reviviendo sus años de gloria deportiva. Cierto o no, ese miércoles una pancarta verde-amarilla cubrió la puerta principal del coliseo. "gran competencia de abrazos, inscripción por pareja mil pesos (1000$)".

Era miércoles, como todos los días en el pueblo decadente. Uriel pasaba por casualidad por el parque central. Iba por más papel para su bitácora y quizá algunos caramelos de café. Vio el cartel, se le iluminaron los ojos y 5 horas después el coliseo estaba a reventar y él, en medio de todas las miradas junto a Erato, Mefisto y otras 7 personas.

Era raro. Normalmente los negocios del señor Barrena acababan en fracasos financieros que las arcas del pueblo terminan por subsanar, pero más extraño aun era que Erato, mujer bella, atlética, lista, talentosa e irresistiblemente sensual haya accedido a participar en justas deportivas de tal calibre. Mefisto se lo preguntaba, parado junto a ella, esperando que la competencia iniciara, convencido de que tenía la mejor pareja del lugar. El premio mayor, una jugosa suma de dinero, sería suficiente para comprar una nueva casa y vivir vagando 3 años, todo ese disfrute junto a su amada compañera, con quien compartiría el premio y el resto de su vida. Bueno, al menos en los sueños de Mefisto, por qué el dinero del premio una vez entregado a Erato sería para pagar los gastos de un viaje en busca de su propio amor perdido. Ella era una mujer irremediablemente romántica, prendada de un hombre que vivió una vez en la gran casa de la colina y quien una tarde de miércoles como todas partió sin rumbo fijo prometiendo regresar. Pero por ahora todo eso eran fantasías, la competencia ya iba comenzar y los nervios comenzaban a crispar los músculos de Uriel, tímidamente parado a tres personas de distancia de Erato y Mefisto. Alcanzó a verlos. se sonrojó, ella parecía que lo había mirado. Mefisto aun se imaginaba gastando el premio y bebiendo champaña en el ombligo de...

- Oye, Mefisto, baja de esa nube un momento-. El codo de Erato en sus costillas lo sobresaltó.

- ¿Qué pasa, es nuestro turno?

- No lo sé, aun se me hace un poco difícil el comprender que hacemos aquí.

- Recuerda, es un concurso regional de abrazos, la competencia más afectuosa del país.- repitió él, emplazando la frase insignia del torneo, inventada por el señor Barrena para aumentar la popularidad del evento.

- Lo único que tenemos que hacer es...

Una voz monumental invadió el recinto, el barullo general paró de súbito.

- Señoras, señores e indefinidos-, Alguien rió cruelmente tras el micrófono-. Sean todos cordialmente bienvenidos al primer concurso regional de abrazos del Pueblo Decadente.

Recuerden que el CRA es auspiciado por empresas Barrena, Choco cola y el periódico el lazarillo. Acá tenemos cinco parejas, hombres y mujeres jóvenes, interesados en dar ¡El mejor abrazo que este pueblo haya visto jamás! - La voz subió el tono y la gente estalló eufórica en gritos y risas.

>> -Muy bien, las reglas son sencillas-, Continuó la voz regresando a su tono monocorde habitual. - tres rondas componen esta competencia, la primera, cuya puntuación representa el 25 % del marcador final, consiste en una sesión de abrazos juzgados. Para quienes se les haga raro el término se los explicaré: Tres jueces calificados por la Asociación internacional de abrazos, besos y caricias por allá, moderarán la competencia y determinará la puntuación de cada abrazo dado por los competidores. La posición de las manos, la apertura de los codos, la inclinación de la cabeza, la disposición de las piernas con respecto a las de su compañero, todo será tenido en cuenta, hasta la expresión en el rostro. Quien logre el mejor abrazo ganará 5 puntos para el marcador final, el segundo mejor tendrá 3 y el tercero sólo 1.

>>En la ronda siguiente, los participantes nos mostraran el abrazo más excéntrico que puedan inventar, entre más curioso sea mejor quedará ante el jurado. Aquel preferido por los jueces 5 puntos se llevaran para su marcador.

>>La tercera ronda consiste en "abrazos argumentales". En pocas palabras, cada pareja deberá acompañar su abrazo con una historia corta, una razón plausible por la cual se han dado semejante apretón. Quienes logren la mejor excusa para abrazarse ganaran los 10 puntos finales, los cuales pueden cambiar el curso del juego. Ahora, con ustedes, el excelentísimo Alcalde, potentado, adorado, magnánimo, bien parecido y acaudalado, el señor ¡Carlos Abdulio Barrena!

Entró el señor Barrena en el escenario con un sobre sellado por cera azul en su mano derecha. Muy sonriente tomó el micrófono. El suelo del coliseo era de arena blanca, con círculos de cal demarcando el centro, gradas a los costados y tres puertas metálicas verde limón completando el conjunto de naranja y amarillo lima. Pateó por un momento la arena. La expectativa creció. La gente comenzó a vociferar de nuevo, muy fuerte. El bigotudo señor Barrena, tomó con una mano el micrófono y con la otra alzó el sobre misterioso, casi enarbolándolo. Silencio total cuando el bigote se movió.

- Antes de dar por comenzada la competencia debemos escoger las parejas, pues. Para hacer todo más equitativo e interesante -sonrió con sorna-, las parejas, pues, son elegidas al azar.

Mientras leía, los nombres de cada quien, junto a su respectiva pareja, todas las caras cambiaron de golpe, transfiguradas e incrédulas... Uriel, Erato y Mefisto mirándose de pronto. Las luces cocinándolos, la gente sonriendo con morbo, el bigote de barrena bailando con cada palabra.

Continuara...

viernes, 13 de agosto de 2010

Ruedas

Hoy, en medio de mi tieso asiento de buseta tuve una revelación. Intenté imaginar la vida de algunas de las personas que me acompañaban en el colectivo... ahí, en medio de un quizá se me perdió algo más importante que la especulación, no sabía donde estaba mi propia vida y yo, aun sobre ruedas.

lunes, 9 de agosto de 2010

Escueto... así soy yo.

Nada resuena más en la cabeza de alguien que un silencio en medio...


















de una frase.

lunes, 2 de agosto de 2010

Voz

Esa voz dulce de rocío a media mañana me despertó de golpe. Me acarició la cara, me peinó el cabello, me nubló los ojos, me secó la boca, me susurró al oído.
- ¿Quieres oír una historia antes de despertar?
Ya era tarde, estaba apagando el despertador y tenia un pie afuera de la cama. A pesar de todo dije que si.

martes, 27 de julio de 2010

El cielo extraña a la lluvia

Apagué la luz. Me acostumbré en pocos segundos a la breve oscuridad que invadía el cuarto, guiado por las luces de la ciudad soñolienta caminé hasta la ventana y la golpeé con un aliento brutal, una bocanada de aire que por poco me destroza el diafragma. Pasé mis dedos raudos, como si la oportunidad para escribir mis últimas palabras no me esperara un minuto demás, así que sin cuidado pero con paciencia escribí sobre el cristal empañado la frase tatuada en la parte frontal de mi memoria.

"El cielo extraña a la lluvia", leí atontado cuando terminé, con un quebranto de nostalgia en la voz que me destemplaba los dientes y me humedecía los ojos. Así pasé un minuto observando lo que había hecho desesperado por la catarsis, mientras los bordes de mi epístola improvisada se disolvían en el frío. "Espero te llegue", vociferé con voz natural, como si Ella estuviera detrás de mí. Así puse tres puntos aparte a la oración, me fui directo a la cama y soñé con ella, para no recordarla al otro día y repetir las mismas letras en la noche.

domingo, 25 de julio de 2010

Ella, fantasma...

Entre más gráciles vuelan las pelotas en mis manos a razón de mi cada vez más creciente habilidad para malabarear, el sonido de la Bossa Nova y las fotocopias perpetuas sobre la radio difuminan el rostro de Ella. Quizá lo había mencionado antes, sino es el caso aprovecho para hacerlo. Ella representa la ausencia de su piel acanelada y su voz de cielo despejado. Ella, no es más que la imposibilidad, la distancia, la trashumancia, la fuga. Ella mide mis horas de ensueño, con Ella puedo contar mis momentos de ausencia y mis letargos enamorados. Ahora, en medio de la ocupación, de aferro de la rutina para no sentir el vacío que me arrastran a la locura. La extraño con el peso inmarcesible que inspiró un personaje y la amo con la pasión irremediable que me lleva a personificar desventuras y aciertos junto a la mujer de los cabellos de noche, aliento a atardecer.
Cuando los grillos gritan y la tarde huele a oscuridad, no me queda más que engañar la nostalgia con tres pelotas y un piano.

lunes, 19 de julio de 2010

Susurro amargo al Ocio.

No hago más que lamentar mis horas de ocio. Minutos no disfrutados, desperdiciados, no esforzados; para colmo de males más fatigosos a la espalda y al alma resultan que una jornada de trabajo acalorado. Miro la ventana desde mi silla inmarcesible, mis piernas no funcionan sino para mecerme en un eje invariable. El sol tras el cristal, aparentemente invulnerable, nace, crece, agoniza y muere. Veo rastros lejanos de su sangre, sol de vida y delirio, sangrando sobre la faz de la tierra, calentada y olvidada.
No hago nada más, me lamento sin llorar, pues la tristeza es sabia. Las luces se prenden y yo me levanto. todo parece terminar... no he comenzado siquiera.