Esa voz dulce de rocío a media mañana me despertó de golpe. Me acarició la cara, me peinó el cabello, me nubló los ojos, me secó la boca, me susurró al oído.
- ¿Quieres oír una historia antes de despertar?
Ya era tarde, estaba apagando el despertador y tenia un pie afuera de la cama. A pesar de todo dije que si.
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