lunes, 8 de noviembre de 2010

15

En medio de la calle, en el centro del tapete del devenir de carros y exostos, un recogedor de basura verde olivo, parecía despedirse del mundo con un ademan indiferente. Desde todas las esquinas del lugar, el elemento de aseo suicida se veía decidido.

- ¡No lo hagas!- Gritó con estrépito una mujer ataviada de delantal, guantes enjabonados y una olla en la mano-, sé que he abusado de ti, que te he hecho cargar más de lo que debes, que duermes en el patio y pasas el día empolvado, pero no te mates por favor.
Él ni se inmutó. Los carros cruzaban la avenida compitiendo contra el viento, esquivando a penas al recogedor insensato.

- Te arrepenti...- intentó terminar su frase, pero sus palabras se fueron volando junto a las astillas y el barullo del plástico desternillado contra el pavimento.

domingo, 7 de noviembre de 2010

7

La paloma se posó muy cerca de la banca. A la sombra, un perro callejero mascaba un hueso moteado de carne. el ave currucutió, dejó un maíz junto al can y salió volando sin dejarle espacio al perro de entregarle su hueso.

jueves, 4 de noviembre de 2010

22

Ojalá siempre fuese así. Ojalá los día soleado siempre auguraran días claros.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

3

A punto de entrar en ese palacio infranqueable por la mirada, días itinerantes aprisionaban mis emociones. No daba más, ya sea pensar en la libertad ad portas o que el cielo se encuentre con la lluvia, Temor a defraudarlos a todos tenía él. sobre todo, temor a defraudarse a si mismo.

martes, 2 de noviembre de 2010

27

Quise justificarme de alguna manera. Era tarde y lo sabía, ningún pretexto valía ante la mirada inefable del reproche. Siempre he intentado evitar los "peros", siempre hago lo indicado. Esta vez, las dos circunstancias eran dignas acciones del ser y yo, entre ambas, Fucilado.

6

Al azar escogí un número. "El que más me gusta" pensé, para luego descubrí que todo era un ardid del cartelito que frente a mí, me llamaba con vivos colores a perderme en el consumo. Pese a todo, indicando con un lápiz rojo el número electo, lo recalqué con un circulito y me dije: "Jamás lo pensaré de nuevo". Así, manipulado, caminé.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Uno

Semidespierto vi la estela del mundo dibujarse tras la cortina. No auguraba la tarde mejor ademan que el de llover incansable hasta muy entrada la tarde. ¿Y así pretendía levantarme? ¿sin razones y con garantías empañadas?