lunes, 3 de mayo de 2010

La tontería está más allá del bien y del mal.


Todos una vez en la vida precisamos sentirnos deliberadamente estúpidos. De ahí el afán injustificado por romper las reglas, descompensar relaciones, buscar nuevas experiencias en lo prohibido y la necesidad de hacer reír a alguien o de que alguien se ria de nosotros. Claro, Tontos queremos vernos reflejados en el espejo inexpugnable de la tez ajena. Tras un aliento prolongado, un disfrute casi inconsciente de ese estado de humillación auto inducido es la conclusión del suceso. Así, después de superar todos los rostros, dejar atrás todas las miradas e ignorar todos los susurros, una sonrisa equivalente a diez sueños cumplidos redondea nuestra cara. Si, al fin nos hemos sentido deliberadamente estúpidos. Ahora somos idiotas por convicción, y eso esta más allá de los comentarios de quienes quieren pero no pueden sentirse deliberadamente estúpidos. La tontería está más allá del bien y del mal.

1 comentario:

  1. Y de estos hay a puñados ¿Eh? Y peco de haber echo el tonto y quedar un poco mal por hacer reír a alguien, pero es de estas veces que ves a un amigo tan triste que tienes que hacer algo y realmente te da igual.


    Yo es que hago arte dramático :) por eso te pregunté.

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