Toda mi vida se resume en este día,
toda mi semana una espera sin tregua,
es ese sábado anhelante y anhelado
compactados todos los días, en un momento de armonía.
Alegría, por fin sonrisas del alma
verdaderos vestigios de humanidad
sin necesidad de dentaduras vacías
o guturales descargas de sonido.
Frío, casual, audaz, indecente,
es la espera un caminar senescente
replegado el gozo de una única noche
que se repite, de cada semana el broche.
Cierra, extraña, la siguiente semana regresaré
no dudes que te mostraré
cuan deseoso estaba de este sábado la luna
tener y en una sombra tu figura.
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