
A mi extrañadisima San
te recuerdo siempre que te extraño,
lo hago más en el presente
que en nuestro emergente pasado.
Me reconfortan las letras
prófugas de la noche y el papel
el silencio pretende detenerlas
ellas saltan, vuelan, danzan frente a él.
en este momento clamó por tus ojos
que escapan a los mios
apagados son un par de posos
donde se guardan los días de olvidos.
Para que estallen, un día en donde caigan
las estrellas del horizonte fundido
y nuestros voces traigan
un gozo lejano y perdido.
Te espero, espero a que pueda buscarte una vez más
espero que cese la lluvia y todas las lunas
que de nuestra noche en adelante pasan, además
de tardes nostálgicas, casi taciturnas.
Tras una pequeña canción nocturna
la catarsis refresca un alma de loco...
más loco quien vive sin sustentar su fortuna...
la riqueza de sus sueños, de su ruta el foco.
Ya, dejó de comprimir ideas rotas
y vidas disparejas
te dejo estas prosaicas notas
para que las leas....
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