martes, 16 de junio de 2015
Ella, la astral
Me enamoré, sospecho, de una idea en lugar de la mujer. No la conozco, poco la he visto, creo compartir su mirada y la encuentro fascinante. Y no hemos hablado, si no mal recuerdo, pero en sus letras que mucho he leído he aprendido más sobre sus sueños que sus propios suspiros. Puede que hayamos cruzado un par de palabras, quizás la habré asustado con alguna conversación ridícula, habré interrumpido sus cavilaciones trascendentales, sus propias letras, alguna frase acertada que se convertiría en una de sus más poéticas líneas. Ella me ha arruinado, no la conozco, me ha arruinado y se lo dejo todo a ella. No temo más que olvidarme de esa ella, la astral, la metafísica, pues me vasta con la mujer de la que me he enamorado y más me valdría no conocerla jamás porque ella, la verdadera ella, quizá no sea ella.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario