Junto al verbo ser se gesta la culpa, uno de sus hermanos indeseados. Tras ellos, absurdeses, rencores, frustración, sentimientos de culpa mezclados con impotencia. Sin reparos, ni persona, dado que somos nosotros mismos los culpables y los inquisidores, el dedo que señala nuestro reflejo en el espejo no es otro que nuestra inmanente posibilidad de ser y el recuerdo incólume de nuestra incompetencia. El verbo ser es complicado, porque existir requiere de mil arandelas. -Justificarse para actuar,actuar para vivir, vivir porque se supone que es lo que hace la gente normal.
Actos de subsistencia en los que muchas veces el dolor, la incomodidad o la incertidumbre acompasan el salir y el entrar del sol.
Los tres jóvenes se instalaron bajo una ventana, la del segundo piso dele edificio de cinco plantas y enarbolaron la botella de ron antes de abrirla. La excitación del viaje le dio paso a la ebriedad, ahora si, la ebriedad...
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