cautelosa y reservada
guardando en tus adentros con gran celo
aquello que en la mañana afloraba
sutil indiferencia
silencio mortal
fulminante mirada carente de clemencia
y una presencia tal cual plano espiritual...
la que arrastra a miles
a la triste demencia.
si soñar noche y día
no es perder la cabeza
repitelo con alegría
el mundo es tuyo, ten de eso la certeza.
No hay comentarios:
Publicar un comentario