lunes, 10 de enero de 2011

Último

Él y Ella, sentados en el pasto, a penas iluminados por un farol de parque, flanqueados por la luna y ambientados por el susurro del viento se miraban a los ojos.

- Por todo lo bello te pido que no te quedes. Todo pasa, todo va y viene, en frenesí.

- Pero...- Refutó Ella con estrépito antes de que Él le cerrara la boca con un delicado dedo.

- Lo que se estanca se pudre, así como el agua es lo bello.

Los grillos comenzaron a cantar y ambos a sonreír.

1 comentario:

  1. esto.. tan corto.. me hace querer llorar por todas las personas a las cuales no les he pedido que se vayan..
    wow. me encanta.

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