domingo, 22 de noviembre de 2009

Descubre la ventana




Descubre la ventana
ábrela y déjala ser
si el crepúsculo sangra
y tus niñas le quieren ver
corre las cortinas, déjalas que su brillo canta
se escurren musicales las luces del alba
y la noche detrás teje su manta,
allende las montañas nacen mañanas
la ventana las deja entrar, les invita
corre las cortinas, vive de nuevo
solo tu deseo las limita.
Descubre la ventana
ábrela y déjate ser,
si tus ojos lloran
y tus niñas no encuentran la paz
corre las cortinas, y dales lo que ambicionan
dales consuelo así sea procaz.

1 comentario:

  1. Cuánto podemos ver tras correr las cortinas y cuánto dejamos atrás al volver a cerrarlas.

    Que las cierre si encuentra dolor allá, fuera... que sea capaz de vivir tranquila, que encuentre la paz con sus niñas.

    ¿Qué hay fuera, qué las causa dolor?
    ¿Son muertes, Pablo, por eso el crepúsculo sangra o simplemente el rojo es el color del crepúsculo? ¿Es el padre de las niñas?

    Es confuso y a la vez, fantástico, observar como de un mismo poema surgen cientos de interpretaciones, cada cual más lejana a la del autor.

    Espero que te vaya muy bien.
    Besos.

    V

    ResponderEliminar