Llueven sombras sobre mí
mis ojos no responden nada en especial.
Las calles se ensanchan, se encojen, se aglomeran
mis pies no dicen nada en particular.
La luna se oculta tras una nube de luces y vientos,
mi piel no tiene nada que objetar
Oigo preguntas gritadas a lo lejos
mis ojos no responden nada en especial
noto el reflejo en tus espejos
de tus ojos que proyectan mi figura espectral.
Chispas que vuelan a intervalos de hada
el tiempo se vuela cuando no se hace nada
mis pies ahora gimen "regresemos ya"
no me inmuto, nadie dice nada más.
Llueven sombras sobre mí
mis ojos no responden nada en especial
hacen fuerza de no salir
disparados hacia el mar.
Frío sienten las escamas de mí rosado ser
todos claman, de a pocos gritan no hay más que hacer
caminar sin rumbo pretendía esa noche de agasajos
ausente de miedos o instintos bajos.
Llueven sombras sobre mí
Mis ojos callan hasta el amanecer.
Creo que para no decir nada, has dicho mucho, poeta.
ResponderEliminarA veces la falta de algo, incluso de inspiración, es justo lo que nos otorga inspiración, el hecho de no saber nada.
Ojalá sigas sin saber nada, para decir tanto.
Besos.
V