lunes, 17 de agosto de 2009

A mi amadisima musa, a mi amadisimo papel.


¿Por qué será? les pregunté una tarde,
las fofas aves del cielo, flotaban sin pantomima
sin mirarme siquiera me dijeron sin duda
"no hay respuesta a tu pregunta", eso me dijo su silencio.

Destrozado, abrumado, sin sonrisas de marfil
busqué el último confín ebúrneo de mis sueños
ese siempre libre mundo de ilusiones
amadisimo papel que todo lo puedes, que todo lo oyes.

¿No me respondes? dijo una lágrima por mí
en el lugar donde se arruga el papel
ensopado en salinos circulitos
esas marcas de sentimiento sin palabras.

La tinta se cuela entre las gotas, la duda sigue
amadisimo papel que todo lo puedes, que todo lo oyes
responde las dudas que tatúan tu piel
blanco de paraísos y mundos inimaginados.

Junto a la noches guardas silencio
como la lunas solo callas
como las nubes sólo estas ahí
puestos todos en su lugar, su función es esperar.

Jamás de lo dije musa tremula de noches
tus letras son la única respuesta
la voz sublime que rompe hielos de agosto
y silencios de todas las noches.

Aun busco en mis pasajes la más bella versión
la rima más sublime
la palabra más adecuada
la intención precisa.

Mis pautas para escribir
mis razones para soñar
mis consignas para amar.

domingo, 16 de agosto de 2009

Sólo lo sé


Mueres pero no te pierdes, pues vives sin querer
en los ojos y en las voces, en inflamados corazones
violentos, si, feroces los que reniegan de razones
sólo buscan la esperanzadora verdad en sus manos tener.

Si se pierde la oportunidad, se que significa
son las luces del ocaso que de a pocos se magnifican
renuevan su fulgor con potestad del rey
sin parar un segundo, recalcitrante como un buey.

Lo sé, tu silueta se pierde allende y lo entiendo
pues tu figura se eleva en las tardes cuando lloviendo
te encuentro casualmente, el destino caprichoso tiene sus razones
uniendo ignominioso diversos corazones.

Ese hilo traslucido enmarañado en tú pecho
recuerda a mi débil seso algo que antes daba por hecho
con ayuda del destino o sin cartas que jugar
me esperabas en el horizonte hasta que lograra llegar.

Lo sé, sólo has muerto para vivir en mi corazón
un lugar sin banderas, sin credo ni nación
y sólo te fuiste para regresar por mí
donde encontrabas un No confeccionaste un SI

Y sólo te perdiste para que te encontraran mis ojos
auscultando débilmente, sobrevolando los rastrojos
y sé que sólo paraste para seguir a mi lado.
comprende que soy un lastre, dejame encunetado.

No dejes por mi causa tu camino frenar
o tus sueños licuados por mis hoyos drenar
o ahogarlos en mis charcos siendo tu un gran mar.

Recuerda que mañana siempre se esta mejor
las huellas del pasado se recuerdan con honor
nunca nos abandona del presente el olor.


Lo sé, no debí volver
creí recordar ver
una mueca, una sonrisa tal vez.





viernes, 14 de agosto de 2009

Entre soplos crepúsculares de Eolo


Triste, solo y desvalido
se mueve el viento al atardecer
viendo su rostro por el crepúsculo pálido
desvanecido hasta el amanecer.

Rojos son los colores
en tu faz se mezclan acuarelas
verdes son los olores
fragancias de nardos y azucenas.

No me vean vientos de Eolo
las tardes se comen del árbol la copa
esa plagada de manzanas de oro
y cometas muertas de vara rota.

No temas que salgo a tu rescate inminente
si no crees jamás en mi potestad de hombre
puede que tenga que rendir cuentas a la muerte
pero no dejare que mueras bajo los rayos cobre.

Trata de alcanzar mi mano, te la largo
prefieres negarla como si fuese impreciso
se acerca tu inevitable letargo
y la caída de tu cuerpo macizo.

Así pues, no queda más que dormir
en las horas nocturninas deambulas por ahí
como sonámbulo taciturno que no puede morir.

Son los cielos fundidos
en negro ónix en piedra unido
y en tu alma y pupila fundido.

Tremebundo me dejas viento ermitaño
como día, hora, segundo y año
mueres en sedas azules y blancos paños.

miércoles, 5 de agosto de 2009

Lo que esconde el olvido bajo metros


Por petición de Laura


Airosa se levanta tu silueta
oh sol de déspota mirada
la que reusas con recalcitrante celo mostrar
a los mortales de tu luz esclavos.

Días felices auguran tus sonrisas
nubes de algodón pasea la brisa
Tu calor intenso sólo las horas atiza
y refrescan tus contornos del pasto las briznas.

Tiembla en tu lontananza
sol inclemente de nuestros ancestros,
de tus adoradores los plumajes y lanzas
esconde el olvido bajo metros.

Luna, noche, plata y velo
a ti, oscuridad nocturnina los mortales claman
Vino, fuegos, frío y de vientos hielos
no hagas esperar oh reina a aquellos que te aman.

Sales por fin luna, feliz esta mi alma
siento la noche, sus ruidos y encuentro la calma
no te vayas, no te escondas tras del árbol del día la rama.





PD: La fotografia se llama "regreso a casa"