lunes, 25 de mayo de 2009

Mis dedos y mis ojos y mis sienes...


Torpes palabras nos dijimos
si, vehementes son ahora
intrépidas, harto hipócritas quizá
si son dichas en otro momento y con demora.

Lo encapsulo, lo empaco, lo entrego
y ahora son tan sólo palabras las que te tocan
pues mis manos tan lejos no encuentran momento
y la vergüenza las difusa en elementos.

Sangre fuego son tus ojos
agua caliente tus recuerdos
pétreos caminos los conozco
de los vientos y tu risa recorridos.

A mi espalda, a mis hombros
encaramada en sosiego, subida en alegría
de una aparatosa bajada, de un abrazo de oso.

ahora los recuerdos suponen tan sólo el arma mía
para en apoteósico ruego pedirte ignorar
lo que pretendo expiar con mi diatriba.

Es más fuerte la soledad en la esquina del mundo
donde no se sabe si se podrá ver de nuevo
aquella luz ajena a este hollo en lo profundo
cavado por mis penas, palabras y ruegos.

Tonto el sol que se oculta
torpe aquel flaco, tonto aquel ese
jamás mencionemos los defectos que oscultan
mis dedos y mis ojos y mis sienes.


3 comentarios:

  1. Muy bonito... a mí me resulta complicadísimo juntar palabras y hacer que rimen, a la que vez que expreso algo. Solo por conseguir eso, te admiro.

    Gracias por este precioso poema, me encantó la pintura que le adjuntaste.
    Un abrazo.

    V

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