miércoles, 28 de enero de 2009

Dos patas y una mesa

Este poema fue fruto de un arranque de inspiración irracional. No tiene sentido, nada objetivo.



La hora inminente que aquel sospechaba
No es nada diferente a lo que el expresaba
Es la cena diaria y el rito común
Te alimentas por instinto, de un arranque corro al sur

Sin inspiración ni gloria
Solo un arranque de pasión
Como una mesa de dos patas
Una es mi mente la otra mi corazón

Inminentemente caen se desploman al vacío
Un poso profundo de negro atisbo
Intenso eco y falso abrigo
En mi memoria sigue un chirrido

Ni pies ni cabeza no hay porque razonar
Si animales fuimos animal hoy serás
Necesitas excusas o una buena razón
O quieres negarte a nunca tener ocasión

Es la senda echa para el cuerdo
O el loco nunca usa sus pies
El vuela en sus sueños
Apenas le ven

No hay comentarios:

Publicar un comentario