En días como hoy me salta la idea de empezar un diario
clichesudo* en un cuaderno viejo y ajado. Pero en días como este la pereza ronda mi casa, usa la llave de dotación que le entregué en alguna ensoñación mal habida y me ataca, por la espalda. No me da tregua. Quizá por eso decida comenzarlo en linea, para así ahorrar tinta y papel. Mi caligrafía, todo hay que decirlo, deja mucho que desear, al igual que algunos de mis yerros ortográficos. La web es uno de esos grandes lugares donde evadir mis errores y potenciar mis virtudes.
Así que, con disimulo, comenzaré un diario aquí o en "tres puntos y aparte", blog abandonado por demás. Para ver en unos años como era el pasado, si mi forma de ver el mundo es la misma o si, por el contrario, estoy menos equivocado que ayer.
*Clichesudo, da adj.: lleno de clichés.